(querido) diario de vacaciones

En vivo y en directo desde el Aeropuerto de Adelaide (porque me olvidé de cambiar la hora anoche y perdí el vuelo… ¡pajarooooooooona!)

Melbourne, Victoria

Un cachito de Francia en el hemisferio sur
Con edificios que parecen papel abollado
con pantallitas, pantallotas, carteles publicitarios
Los relojes me recuerdan que todavía tengo tiempo
Un río lleno de puentes
uno para la princesa, otro para la reina
Al mío lo construyo yo
porque tengo tiempo
con rayos de sol y pinceladas
de los murales que viven en los callejones.

En el hostel se oye parlar a un par de italianos
y les entiendo todito
Eso me pone de bueno humor
Un backpacker enojado les toca la puerta para que se callen
En italiano, se oye
“si quiere silencio, que se vaya a un lugar más caro”
Voy a estudiar italiano, me parece
porque tengo tiempo.

Estar sola me hace pensar demasiado,
si busco el mar escapando del centro
a pie, porque tengo tiempo.
Volver del mar y perderse y comer frutas secas y cereales
porque la cocina del hostel es un asco
Soñar semi-despierta con vivir cerca del mar
de un puerto, quizás, pero sola no

En Melbourne, la gente lleva auriculares con música a todo volumen
y nadie nadie nadie se detiene
para decirte dónde hay un Coles
porque no tienen tiempo
pero yo sí, entonces camino
callejones secretos que un alma hermosa dijo me encantarían – y tenía razón
china town, el mercado de la reina.
Voy al acuario a llorar por los bichos en peceras
No entiendo por qué sigo con ganas de ir al acuario
cuando sé que me hace mal.
Será que soy muy boluda

Mate viajero se saca fotos con personitas estatuadas,
cosas aborígenes,
y medios de transporte para viajeros con bajo presupuesto.
Yo no salgo en ninguna foto
pero las nubes sí
Siempre voy a tener nubes, y un poquito de sol
Y tiempo.

Adelaida, Australia Meridional

Uno de los grandes placeres de la vida
es poder llegar a todos lados caminando
hostel, paso paso
centro, paso paso
biblioteca con wifi gratis, paso paso
museo, paso paso
University of Adelaide, paso paso
río, paso paso
zoológico, paso paso
jardín botánico
Todo en honor a su majestad
no la de ahora, una de las anteriores
También hay un China Town pequeñito
y un mercado central pequeñito
pero está bien, porque yo soy pequeñita
“¿Qué es eso que tomás?”
“Es mate… una especie de té que se toma así, con esto y esto”
Lady se subió a mi pie izquierdo
y decidió quedarse ahí para siempre.
En el hostel, más peque que el de Melbourne,
hay work-and-travellers del viejo mundo.
Vienen contentos, con ganas de conocer gente y de catar vinos (principalmente)
Eso es bueno
como compartir.
Julia es hamburguesa, pero es vegetariana
y aguanta la mezcla de vinos mejor que yo.
Sostiene al mate viajero para la foto frente al mar de Glenelg
donde nos dejó el tranvía.
Elin y Emma son suecas, y trajeron juegos de mesa y cartas.
Me enseñaron a decir “Finns i sjön”
que puede significar “tirate al lago” o “andá a pescar”
Emma ganó siempre porque hizo trampa
Es la mujer maravilla, pero rubia
Sandra también es rubia y parece Rapunzel
¿Rapunzel también era alemana?
El mal tiempo no me dejó ver los delfines
pero la lluvia no le quita el encanto a Adelaida
un planeta chiquito con luz propia
Una ciudad se juzga por su gente, temporal y permanente

Salir en la foto
Sacarse pensamientos feos de la cabeza
del corazón
de la piel

Advertisements

2 Comments

  1. como vos, todo lo que escribís, es bello

  2. Emi Battaglino

    que buena descripcion de Adelaide y Merlbourne,,, me encanto….

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s

%d bloggers like this: